| Los videojuegos y el duelo de cerebros
29-08-2006 - La Redacción
Normalmente los juegos, requieren de dos o más entes que compitan entre ellos. Podemos jugar al parchís, a un juego de guerra, uno de carreras, al ajedrez, etc. Juegas Tú, y tienes en frente a uno o más enemigos o contrincantes.
Tú tienes cerebro, de eso estamos seguros, ¿pero, y los contrincantes? Virtualmente, nunca podemos saber si lo que hay detrás de un personaje o enemigo, es un ser humano, una máquina, e incluso un chimpancé o delfín adiestrado.
Un adversario máquina(Software), puede ser muy, pero que muy, poderoso. Hay que recordar al genio del ajedrez Garry Kasparov, y sus desafíos al ordenador Deep Blue. El 10 de febrero de 1996, en una mítica partida, Deep Blue fue el primer ordenador que venció a un Campeón del Mundo vigente, Garry Kasparov, con un ritmo de juego lento.
En el futuro la inteligencia artificial aplicada a los videojuegos, creará juegos de inmenso atractivo.
Cuando la red de internet se hizo una realidad, comenzaron, tímidamente, a salir juegos en red, donde usuarios(personas reales), compiten entre ellos, desde lugares distintos. Un español, puede competir con un argentino, y un australiano en tiempo real, como si estos estuvieran aquí mismo. Cerebro contra cerebro en la distancia.
Podemos jugar al parchís contra una máquina en nuestra casa, o podemos jugar igualmente contra personas reales de forma online... la segunda opción, tiene para la mayoría de jugadores, un plus de emoción, que un competidor máquina nunca puede proporcionar. Tu amigo lleva el coche de formula 1 rojo, y tú llevas el coche azul... el que venza tendrá una sensación más dulce.
Un juego puede incluso magnificarse a cientos o miles de jugadores simultáneos. Imaginad un juego de guerra donde el propio ejército(cada soldado individual) lo componen miles de jugadores reales.
Una máquina normalmente siempre tiene un mismo patrón de juego, matemático/estadística, y aunque se pueden programar miles(o millones) de variaciones ante un mismo problema, ¿Cómo poder simular la emoción de un jugador al ganar, o su estado de alerta, su cansancio, sus ansias de vencer, su dolor de cabeza, su despiste temporal, etc.?
Jugar contra las máquinas esta bien; no obstante, siempre resultará más emocionante un duelo de cerebros humanos. Neuronas contra neuronas, enemigo de carne y hueso, con sentimientos y emociones. Ganar a otra persona tiene un plus, que ningún software puede mejorar.
Y por tanto, se vislumbra larga vida a los juegos en red...
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